La tiranía del manipulador

“Cuando caes en la trampa de un manipulador y no puedes salir, corres el riesgo de enfermarte”, advierte la psicóloga Gloria Husmann, terapeuta individual y familiar con formación sistémica. Ella es la autora, junto a la socióloga Graciela Chiale de “La trampa de los manipuladores” . -

“Investigamos durante más de un año y llegamos a identificar 14 tipos de manipuladores pero pueden haber más variantes”, agregan . En una charla con Mujer dijeron “todos manipulamos” sin embargo cruzaron con una definición las zonas más grises de un vínculo para llamar a las cosas por su nombre:

“El manipulador ejerce influencia sobre el otro induciéndolo a tomar decisiones o a asumir comportamientos de manera diferente, incluso opuesta de como lo hubiera hecho a partir de su propia decisión”. La víctima se transforma en una marioneta bajo el poder del manipulador. Está en riesgo. Hay distintos tipos de manipuladores: el despótico, el seductor, el explosivo, el desvalido, entre otros. Las tipologías cizañera y víctima son más comunes en la mujer. La cizañera es aquella experta en sembrar dudas por ejemplo. Y la mujer víctima se da bastante en las madres mayores que hacen sentir a sus hijos que las están abandonando. Son las que dicen: “Ustedes diviértanse, no importa que yo me quede acá sola hagan su vida”.

Y en el caso de los hombres el despótico autoritario es un tipo de manipulador que encaja muy bien en la personalidad masculina. Y también el que se hace el culto. El que menciona títulos de libros y autores que en su vida ha leído porque suena lindo. El objetivo es hacer sentir a los otros unos ignorantes.

¿Cuál es el denominador común en todos los manipuladores?
La descalificación permanente del otro y el dominio. El manipulador toma a una persona y la cosifica (Cosificar=Considerar a una persona cómo una cosa). Esa persona pierde su voluntad, empieza a pensar y sentir en función del manipulador.

La víctima se transforma en una prolongación del manipulador. Y puede enfermarse porque el contacto permanente con un manipulador es un factor estresante muy fuerte y poderoso.

¿Hay gente más vulnerable al dominio de un manipulador?
Sí. Tanto el manipulado como el manipulador parten de alguna carencia afectiva o emocional en su infancia. El manipulador aprendió a usar el poder sobre el otro. Y el manipulado aprendió a hacer todo para ser querido y aceptado. La víctima es la persona servicial que siempre se carga de trabajo. El manipulador en cambio exige que lo quieran. Y el manipulado hace todo lo posible para complacer y ser amado. El manipulador aprovecha ese punto vulnerable y lo descalifica. Haga lo que haga o diga lo que diga el manipulado será censurado.

¿Aumentaron las consultas por vínculos con esta problemática? ¿Por qué decidieron investigar el tema de la manipulación?
El origen del libro es que coordinamos unos grupos de reflexión llamados “Por el Placer de Pensar”. Allí tratamos diferentes temas psicológicos o sociales. Y el día que abordamos la manipulación la concurrencia de gente se duplicó. Nos dimos cuenta de que algo estaba pasando.

Creo que se trata de una verdadera epidemia social.

¿Por qué?
Porque aumenta el nivel de aceptación de la gente y se internalizan conductas que no deben ser aceptadas. Lo peor es que muchas veces son valoradas por la relación que tiene la manipulación con el poder. Parecería que un manipulador despótico con fuerte personalidades poderoso y termina siendo valorado por la gente.

¿Nuestra cultura fomenta la manipulación?
No sé si la fomenta pero la permite. La burla hacia el otro, la agresión verbal, por ejemplo, son pautas de comportamiento aceptadas y eso es grave. El libro tuvo mucha repercusión. A 15 días de la primera edición ya está en la calle la segunda. Es evidente que algo pasa.

¿Cuál es la diferencia entre motivar y manipular?
El recurso de manipular es la potencia del impotente. Cuando uno puede motivar, potenciar al otro no es una manipulación. Por ejemplo, un jefe puede ser un gran motivador. Quiere obtener un buen resultado del trabajo de su empleado y lo impulsa a crecer. No quiebra su voluntad.

¿La manipulación siempre quiebra la personalidad del otro?
El manipulador no impulsa a crecer, no le importa el otro. Lo aplasta. Y muchas veces corta recursos económicos y familiares de su víctima. Quiere aislarlo como hacen las sectas. Volviendo al caso de un jefe manipulador sería el que se lleva todos los méritos y no comparte los logros.

La manipulación en el trabajo se llama mobbing y también está a flor de piel. Los manipuladores están en todos lados.

¿En ciertos vínculos la manipulación es más frecuente?
En las parejas. Tuve como paciente a una chica de 23 años, hermosa que era un sol a cualquier hora del día. Y ella se levantaba siempre cinco minutos antes que el marido para pintarse porque él le decía que despertarse y verle la cara era horrible. La descalificaba, la hacía sentir fea. También la manipulación se da de padres a hijos y de hijos a padres.

¿Cómo se manifiesta de hijos a padres?
Son los hijos adultos que se comportan como adolescentes. Siempre exigen y no tienen responsabilidades. Para que los padres se sientan queridos tienen que dar lo que ese hijo pida. Un ejemplo es el que siempre fracasa en el trabajo. Los padres van perdiendo su dinero para sostenerlo.

¿Son hijos que se sitúan en un lugar de carencia?
Gloria: Sí, de carencia de exigencia, de maltrato. Se apoderan de los bienes afectivos y materiales. Incluso pueden llegar a retacear el cariño de los nietos. Eso es muy común en la actualidad.

¿Cómo sobrevivir a la convivencia con un manipulador?
Gloria: Lo principal es entender que no lo va a cambiar. Hacer el duelo por no alcanzar una relación ideal con él. Cuando la víctima en su interior dice “basta” aunque siga bajo el radio de influencia del manipulador le cortó el poder. Es como si dijera: “Te descubrí: hagas lo que hagas y digas lo que digas ya no me afecta. No soy tu títere. Por primera vez puedo ser yo”.

Señales de alarma

La manipulación es siempre una agresión hostil. Es un ejercicio solapado, arbitrario y abusivo del poder. Aquí algunas características que suelen repetirse en las personalidades manipuladoras:

* Jamás reconocen sus errores. No admiten críticas de ningún tipo.
* Carecen de empatía. No tienen en cuenta las necesidades, demandas y deseos de los otros aunque proclamen lo contrario.
* Son muy permisivos consigo mismos y muy intolerantes con los demás. Las reglas están para que las cumplan los otros.
* Sus demandas son imperativas.
* Son muy eficaces en lograr sus fines a costa de otras personas.
* Critican constantemente a todos y a todo de manera sutil o abierta.
* Son egocéntricos.
* La mentira es uno de sus principales recursos.
* Son generalmente impredecibles. Nunca se sabe qué es lo que los enoja y cómo actuarán en consecuencia. * Pueden ser muy celosos y controladores.
* Tienden a acusar a la persona vulnerable de sus defectos o errores.
* Algunos utilizan la seducción en forma de halagos o regalos otros seducen a través de una imagen de seguridad o protección.
* Culpan constantemente a los demás. Suelen sembrar cizaña.

Fuente: http://abuso-emocional.blogspot.com/2009/11/la-tirania-del-manipulador.html

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